Posteado por: PhObOs | 5 marzo 2010

8.8 Grados de desgracia

Esta demás decir a que hace referencia el titulo del post, del mismo modo que no hay mucho que aportar como cobertura a los últimos acontecimientos de aquel fatídico sábado. Y es que en estas circunstancias es tan complejo analizar la situación de manera clara y con la cabeza fría. No creo que exista un solo chileno al que no afectara, emocionara o al menos preocupara lo que pudimos ver como consecuencia del terremoto.

Se ha dicho hasta el cansancio que Chile es un país sísmico, que estamos acostumbrados a esto y que estamos preparados para enfrentar estas situaciones y la verdad es que yo creo que así es. Si bien la magnitud del sismo fue altísima (8.8 righter) el nivel de destrucción, al menos desde mi punto de vista, no es el que se esperaría en un país que no se encuentra preparado. Obviamente esto no significa que hay que verlo como algo insignificante ni mucho menos, pero tampoco hay que pretender que después de una liberación de energía tan grande el país no se vea afectado.

Y es que en este tipo de tragedias existen ciertos elementos que es necesario evitar, pero que es muy difícil de ver cuando somos los protagonistas de la historia. Por una parte existe una notable falta de información, lo que sumado a presión de actuar rápido se convierten en una muy mala combinación al momento de tomar decisiones. Todo el mundo habla de daño estructural, de responsabilidades profesionales, todos se preguntan si es el director de obras municipales, el arquitecto, el ingeniero calculista, la constructora, etc, quien debe responder cuando lo mas importante en estos casos es entregar una solución y no buscar un responsable. hay que tomar en consideración que fue un terremoto el que produjo el daño, una situación mas que excepcional y de una intensidad notable, por lo que el poder determinar responsabilidades es un proceso bastante largo y que por lo demás, no es lo prioridad.

Si bien es mas que necesario en estos momentos reunir ayuda para poder entregar una respuesta oportuna a quienes perdieron todo, tampoco hay que olvidar que hay tareas que requieren una planificación y preparación que necesariamente necesitan un tiempo mayor al que nos gustaría aceptar. Las viviendas de emergencia, los hospitales de campaña, la reposición de servicios básicos y la demolición de ciertas estructuras criticas para el funcionamiento de la ciudad son factores imprescindibles de ejecutar lo antes posible, no así otras como la evaluación de daños estructurales y el inicio de las labores de reparación y reconstrucción, procesos que la experiencia ha demostrado que deben ser ejecutados por profesionales competentes y con una planificación tal que asegure que  todo se haga una sola vez y no exista la necesidad de repetir las labores porque quien las hizo no tenia idea de lo que estaba haciendo.

Muchos grupos de voluntarios han aparecido en estos días ofreciéndose para evaluar y catastrar daños y es normal que esto pase, pero a veces hace dudar de la verdadera utilidad que podrían tener estas acciones si consideramos que en su gran mayoría no tienen ninguna experiencia en esta clase de situaciones, o peor aun, no tienen ninguna preparación relacionada con el ámbito de la construcción. Términos como “daño estructural”, “comportamiento sísmico” u otros son vox populi en boca de periodistas cuando la noticia así lo requiere.

Solo hace un par de días leí en un diario el comentario de un amigo que apuntaba a esto mismo pero referido a otro tema, en el que reparaba en el hecho de que, cuando estamos enfermos consultamos a un medico, cuando tenemos un problema con nuestro auto, con un mecánico, por lo que es valido preguntarse si estas evaluaciones no debieran quedar en manos de ingenieros, constructores o arquitectos. (o en términos más populares, pastelero a tus pasteles).

Con esto no quiero decir que no debemos ayudar ni mucho menos, pero es necesario decir que hay ciertos procesos que a veces duran una semana, y que cuando se apuran y se hacen “a la rápida” terminan durando 7 días, y a veces hasta 10.

La reconstrucción de Tocopilla después del terremoto de noviembre de 2007 lleva mas de 2 años en proceso y aun no concluye. Si consideramos que solo se trata de una población no mayor a los 25.000 habitantes podemos entender que ahora lo que mas urge no es actuar rápido sino que actuar bien, de manera de hacer de este proceso algo planificado y ordenado, lo que a la larga se traducirá en un notable ahorro de tiempo y una garantía de que lo que se obtenga como resultado sea una solución y no solo una respuesta.

Es de esperar que como nación seamos capaces de salir adelante de la mejor manera posible, demostrando que este tipo de situaciones mas que derrotarnos nos hacen mas fuertes, que tenemos los huevos para hacerlo y que podemos poner el bien de un país por sobre el bien personal.

Sobre los saqueos y destrozos post terremoto.. mejor ni hablar, solo dejarlo en el pasado, somos mejores como personas que eso.

ChileNOpina

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